El menda

Raúl Alvarado
Bici-escalada al Aizkorri

El Hellbiker

Raúl Alvarado (Durango, 1973). Vizcaíno y surfista de nacimiento, por motivos del azar, este profesor de primaria, aventurero y enemigo del sofá, ha descubierto las maravillas de la montaña alavesa, de la que vive enamorado y recorre con su Orbea de punta a punta.

El gusanillo de la BTT ha ido calando profundamente dentro de mí, lo cual me ha llevado a enfrentarme a pruebas, las cuales creía imposibles, demostrando que si uno quiere, todo es posible. Sólo es cuestión de actitud.

El cerebro

Aunque pueda costar creerlo, Pedales y Zapatillas no fue una idea original mía, sino de Irene Líbano, mi pareja, quien  me animó a crear un blog para compartir mis experiencias como biker novato y con el que poder ayudar a otras personas que se inician en este deporte.

Diseñadora web, amante de la fotografía y senderista apasionada de la naturaleza, es responsable del diseño, maquetación y mantenimiento de esta web y la de Autocaravaneros Viajeros.

Irene Líbano
Alma Mater y creadora de Pedales y Zapatillas
La grupeta
Solo no puedes, con amigos, si!

El espíritu Hellbiker

Los cuernos de mi casco, más que una marca distintiva, son toda una declaración de intenciones.

Todo comenzó en 2013, el año en el que superamos pruebas míticas como por ejemplo la Orbea Monegros o la 4ª edición de la Euskadi Extrem, pero fue en la Eusko Bike Challenge donde nos estampamos.

A nivel físico, llegamos bastante tocados por lo que tuvimos que esforzarnos por encima de nuestros límites, pero al final, una mala caída por parte de mi compañero y mi sobre carga de rodilla nos impidieron completar el recorrido completo y nos tuvimos que retirar a 30km de la meta.

El Infierno Marojo nos había devorado ese año, pero desconocía con quienes se estaba metiendo realmente.

Para la siguiente temporada nos preparamos a fondo tanto física como mentalmente y además, nos pusimos unos cuernos en el casco. De esta manera, disfrazados de diablos, pudimos cruzar de puntillas el Infierno Marojo sin despertar a la bestia.

A partir de ahí, se ha convertido, no sólo en nuestra seña de identidad, sino en una actitud o forma de enfrentarse a la vida.

Ser un Hellbiker supone que, pese a no  ser ciclistas profesionales, con trabajos duros de lunes a viernes, poco tiempo para entrenar y…reconozcámoslo, una edad, no nos arrugamos ante ningún reto que se nos ponga por delante y nos enfrentamos a lo que sea mostrando siempre una gran sonrisa.

¿Te gusta nuestra filosofía? Te animamos a calzarte los cuernos con orgullo y acompañarnos en nuestras  locuras.

GO HELLBIKERS!!!