El pasado sábado 23 de mayo de 2026, mi gran amigo Sergio Blanco (Tetio), nos preparó un rutón en bici de carretera de esos que te llenan tanto deportiva como espiritualmente.
¿Quién es Tetio?
Tetio (Sergio Blanco), es un ciclista extremo, especialista en largas distancias al que conocí en 2016 en la Eusko Bike Challenge, el mismo año que me quedé inválido por unos meses como consecuencia de un brote fuerte producido por la Esclerosis Múltiple.

A día de hoy, Tetio hace burradas de esas del tipo 300 kilómetros en una jornada o 650 en dos…y cosas del tipo, por no hablar de lanzarse en descensos de enduro muy técnicos con una rígida…si, es así.
Incondicional de las quedadas que organizamos desde Pedales y Zapatillas (Vuelta a la Olla en BTT y cicloturista), me tenía guardada una sorpresa desde hace tiempo y después de varios intentos, el sábado 23 de mayo conseguimos cuadrar agendas.
La Ruta
Antes de iniciar el resumen del recorrido, pedirte disculpas por adelantado, ya que no conozco la zona y es posible que me baile algún nombre o lugar, por lo que si ves algún error te agradecería que me lo comunicaras para que pueda corregirlo.
Quedamos sobre las 9:15 en el pueblo navarro de Eugi-Eugui que hace frontera con Francia donde nos juntamos un total de 5 bikers: Raúl Arraiza, Jesús García, Iosu Manzanos, Sergio Blanco y el menda, Raúl Alvarado.
Con amenaza de intenso calor y después de llenar los botes de agua, arrancamos desde el parking de la iglesia que hay junto al embalse de Eugi.
Comenzamos con una subida tendida, con buena temperatura y protegidos del incipiente sol que comenzaba a coger fuerza.
Pasamos junto a las ruinas de la antigua Real Fábrica de Armas de Eugi e iniciamos el ascenso al Puerto de Urkiaga, 12 kilómetros que cubrimos fácilmente.
Llaneamos otros 6 kms por un paraje de montaña precioso y casi sin darnos cuenta, ya estábamos en la frontera de Francia.
Ahí me advirtieron sobre el tipo de descenso que vendría: rápido, revirado y con algún cruce, pero que con cuidado y sin desviarme, no me iba a perder.
La carretera fue dando paso a caminos más estrechos que acabaron siendo las típicas carreteras estrechas de caserío, con algunas cuestas que mejor hacerlas cuesta abajo.
Atravesamos pequeñas poblaciones vasco-francesas como Lekuederra, Atabalanea, Luisinea…y al llegar a Urepel, nos dimos de bruces con un montón de rebaños de vacas, guiadas por pastores en peregrinación a lo que parecía una feria….o algún tipo de celebración ganadera.
Valoramos modificar la ruta, pero con educación y respeto, pudimos hacer un bypass y sortear el vacuno atasco.
En el kilómetro 28 comenzamos el segundo ascenso del día y más exigente, una cuesta empinada de 11 kilómetros, con un pequeño descanso en el medio. Tonteando con los límites fronterizos cubrimos hacemos cuatro cumbres: Nahala, Col de Hauzay, Col de Burdincurutcheta y culmina en la cumbre del Lindus.
Culminada la subida y después de tomar algo de aire, dejamos atrás el país vecino por el Collado Gabarbide por una carretera más adecuada para gravel que para bicicletas tipo Gran Fondo.
Superado el descenso por pista de monte y hormigón rayado, saliendo al alto del Puerto de Ibañeta donde retomamos carretera ancha y asfaltada de nuevo.
Sin darnos cuenta atravesamos con cohetes el significativo pueblo de Roncesvalles en dirección a Burguete compartiendo camino con los peregrinos que inician el Camino de Santiago.
Íbamos bien de tiempo, de hecho, una hora por delante de lo previsto, así que hicimos un alto en el restaurante Baratze, junto al Camping Espinal.
Recuperadas fuerzas y rellenado botes, salimos a por la última sorpresa del día: Puerto de Erro.
Con rodar alegre cruzamos el pueblo de Espinal, coronamos fácilmente Mekola y después de atravesar Erro, iniciamos los 3 kilómetros de subida del puerto omónimo.
A partir de ahí otros 10 kilómetros de rodar alegre con falso llano en ascenso y, tras cruzar el túnel entramos nuevamente al mismo parking del que habíamos partido.
Impresiones
Los datos totales de la ruta fueron: 76,60 kilómetros, 1.645 metros acumulados con un tiempo en movimiento de 3h26m (4h07m paradas incluidas), pero más allá de estos datos, debo admitir que la ruta ha sido de una belleza paisajística increible.
Respecto al grupo, funcionó a las mil maravillas. Salimos 5 desconocidos y terminamos 5 amigos con una bonita historia por contar y otras tantas por escribir.
Tetio nos dirigó a la perfección, aceptamos sin rechistar sus directrices y al finalizar disfrutamos e una buena comida en la galería con vistas al pantano de Eugi del restaurante Etxeberri.

VLOG: Tetio me lía y acabamos en Francia
Track de la Ruta
Si te ha gustado la ruta y te apetece realizarla por tu cuenta, aquí te dejo el track para que puedas descargártelo:
¿Qué te ha parecido esta ruta?¿Conoces alguna otra ruta por la zona?











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